BackDown empezó como un trabajo puntual: reunir años de discos viejos en un solo disco de archivo y borrar el resto. Lo difícil nunca fue copiar los bytes.
Cinco de los seis discos guardaban varias generaciones de los mismos datos. Lo más valioso que había en ellos, el correo archivado de un servidor, solo apareció al leer el script de shell que en su momento hacía su copia de seguridad. Y el disco más grande tenía 5,9 TB duplicados dentro de sí mismo sin que nadie lo notara.
Ninguna herramienta de copia de seguridad nos habría dicho nada de eso. Así que creamos una que sí lo hace.